Los científicos utilizaron la novedosa inmersión de forma de onda completa, detectando anomalías sísmicas parecidas a fragmentos de placas perdidas en regiones sin registros antiguos de subducción, lo que indica la existencia de algún material desconocido.

Esta observación cuestiona la arraigada suposición que se relaciona con la tectónica de placas y el resultado final de las placas subductadas.