Su propietaria, Shenul Williams, atribuye el cierre de su empresa familiar de 38 años al creciente patriotismo y a las compras locales, aceleradas por los aranceles estadounidenses a la importación.

"No puedo creerlo", comparte. "Recuerdo una pequeña nota. Una señora me dijo: "Sigue así. Ya sabes, haz canadiense. Queremos Canadian".